“CUATRO OBRAS. CUATRO MIRADAS”

“Diálogo con la obra”. Experiencia El movimiento de la forma

Visita Guiada Interactiva.

Visita Guiada para niños

Congreso de Tucumán: 200 años de Arte Argentino

PACTO

Los artistas Virginia Montali y Alfredo Andrei presentan la exposición PACTO, resultado de un año de trabajo en conjunto donde toman el retrato como tema de estudio. Lo abordan desde un lugar académico, invitando gente a posar, negociando tiempo, espacio y el parecido al retratado. En la muestra se verán óleos, tintas, dibujos en grafito, lápiz de color y digital.

PACTO

Se nos exige tener un rostro, dar la cara, ser nosotros mismos. El rostro aparece como la identidad que el mundo social nos asigna. Pero nunca nos parecemos a nosotros mismos. Ni siquiera en el espejo somos aquellos que la imagen nos devuelve.Tal vez ese sea el secreto que el arte del retrato exhibe: a cada instante somos distintos de aquellos que nuestro rostro da a ver.Por ello, los retratos de Vicky Montaldi y Alfredo Andrei no duplican, ni reflejanla identidad de sus modelos, no buscan el “parecido” sino que intentan capturar las fuerzas que lo deshacen y lo convierten en aquello que nunca ha sido, en aquello que no puede ser. No se trata de impericia o de falta de capacidad: en la sutil distancia que nos separa de nosotros mismos, en el trazo que nos resume y nos desvía, estos retratos dan a ver las fuerzasque a cada instante nos hacen diferentes de los que somos,  que nos hacen ser los que nunca fuimos: imágenes puras, que no buscan su modelo sino que antes lo rechazan. De esa forma, a contrapelo del “pacto de semejanza” que exigía Burckhardt, los retratos de Montaldi y Andrei nos susurran una verdad oscura y escandalosa: “sois  los sin semejanza, sois los siempre desemejantes”. Somos los que no tenemos rostros. Los siempre enmascarados. Hay una desemejanza original.  De tal manera, Montaldi y Andrei producen seres de pintura que afirman su propia potencia haciendo visible el abismo en el que no cesamos de desaparecer. Nuestra fragilidad está allí y estos retratos extraende esa fragilidad toda su fuerza pictural.Nunca nos parecemos a nosotros mismos. No tenemos un rostro.Los retratos de Montaldi y Andrei, nos dejan vivir en esa felicidad. 
Hernán Ulm